Estreno
Agustín González Acilu estrena su
Cuarteto de Cuerda nº5
(Por Susan Campos Fonseca)
Por comisión especial de la Comunidad de Madrid, el día 18 de julio del 2008, fue estrenado en el Festival Clásicos en Verano de la Comunidad de Madrid, el Cuarteto Nº5 (2008) del prestigioso compositor español Agustín González Acilu (Navarra, 1929), estreno realizado por el Cuarteto Diapente formado por los españoles Raúl Galindo y Unaí Gutiérrez (violines), Manuel del Amo (viola) y Jacobo Villalba (violonchelo), en colaboración con la Asociación de Cooperación Iberoamericana en la Música-ACIMUS.
Cuarteto Diapente. Foto cortesía de Jorge Molinera, 18 de julio del 2008.
El cuarteto, enmarcado en la trayectoria de su conocida obra de cámara, responde al “binomio reflexión-abstracción característico de la estética que González Acilu ha mantenido a lo largo de toda su trayectoria como creador;…”, binomio sobre el cual escribió la musicóloga Marta Cureses de la Vega señalándolo como “un rasgo esencial en el pensamiento del compositor navarro”.
Agustín González Acilu, cuya obra algunos estudiosos enmarcan dentro de la llamada Generación de 1951, seguidora de Stravinski y Bela Bartok, del dodecafonismo y la atonalidad (generación conformada por nombres como Halffter, De Pablo, Bernaola, García Abril, Barce, Hidalgo, Prieto, Groba, Alís, Balada y Guinjoan entre otros)., ha creado una música cuyo resultado orgánico, como señala Cureses, es generado por “la intersección entre dos naturalezas: la naturaleza física de los sonidos y la naturaleza sonoro-histórica que hace referencia al contexto cultural en el que se desenvuelven sus creaciones…la conjunción de dos culturas musicales, tonalista y atonalista…y la objetividad para con la naturaleza de los sonidos y la subjetividad en relación al proceso de extracción y selección de aquellos elementos sonoro-culturales intrínsecos en la combinación física de los sonidos”. A sus 82 años, Agustín González Acilu ha dado vida a una nueva obra, su Cuarteto Nº5, y el Cuarteto Diapente, al traerla a la luz en su estreno absoluto, abrió para los presentes la posibilidad de iniciarse en una experiencia sonoro-histórica única.
A este respecto, es importante destacar que junto al estreno de la obra de Gonzáles Acilu, se presentaron dos cuartetos de compositoras españolas, el Cuarteto de Cuerda (1990) de Beatriz Arzamendi, y el Cuarteto modal (1958) en cuatro movimientos: Dórico, Lidio, Eólico y Jónico de María Teresa Prieto (España, 1896-México, 1982), compositora exiliada en México desde 1936, de quien, recientemente, y en el marco del Festival América España (30, junio, 2008), José Luis Temes ha presentado una producción discográfica dedicada a su obra sinfónica completa.
Prieto, un ejemplo del impacto creativo de los llamados “transterrados” después de la Guerra Civil, cuya obra es de un carácter especialmente escolástico y neoclásico, como señala José Luis Temes, estudioso de su obra: “…completamente desconocida para el público español (e incluso para el de Asturias, su tierra natal), la figura de María Teresa Prieto nos aparece hoy como verdaderamente notable dentro la creación musical española de la segunda mitad del siglo XX, y desde luego, como el de una de las dos o tres figuras mayores de la historia de la música asturiana".
Discípula del pianista y compositor asturiano Saturnino del Fresno, (quien como señala Temes, “… inculcaría la pasión que nuestra compositora mantendría durante toda su vida: el magisterio de Johann Sebastian Bach, norte de casi toda su producción creadora”), y de compositores de renombre internacional como Manuel Ponce, Carlos Chávez y Darius Milhaud, amiga y colega cercana de figuras fundamentales del siglo XX como los directores Erik Kleiber y Ataúlfo Argenta, y del mítico compositor Igor Stravinsky, la obra y legado de María Teresa Prieto aún están por descubrir. A este respecto, José Luis Temes comenta como María Teresa Prieto “no volverá ya a España —salvo algún viaje relámpago, uno de ellos para recoger el premio Samuel Ross, que le fue concedido”, justamente, por “…su Cuarteto modal (1958)—, pues aunque invitada varias veces por el régimen imperante en España después de 1939, su talante estaba muy distante del de los vencedores. Y el advenimiento de la democracia en 1975 correspondió ya con una edad muy avanzada de la compositora, que fallecería en 1982, a la edad de 86 años”. Por esta razón, presentar su Cuarteto modal en el marco del Festival Clásicos en Verano, ha sido un signo de reconciliación y un homenaje a esta compositora española que encontró en América, como muchos otros, una segunda patria.
Beatriz Arzamendi y Agustín González Acilu. Foto cortesía de Jorge Molinera, 18 de julio del 2008.
Por último, el programa incluyó el Cuarteto de Cuerda (1990), de Beatriz Arzamendi (España, 1961), compositora y directora, dotada de una voz compositiva ecléctica y de técnica transparente, que se ha destacado por su compromiso con el activismo feminista en el ámbito musical, siendo las suyas dos profesiones tradicionalmente desarrolladas por hombres, ya que, como señaló en una entrevista: “Las mujeres compositoras siempre han quedado un poco a la sombra a lo largo de la historia”; razón por la cual, incluir su cuarteto al lado de figuras tan significativas como las de Agustín González Acilu y María Teresa Prieto, es un signo de que en España, el tránsito entre el exilio y la democracia es también un puente entre voces, y una fuerza orgánica donde, como en el Cuarteto Nº5 de González Acilu, la energía vital del timbre, la extremada rigurosidad técnica, y el tejido entre tonalidad y atonalidad, danza y discurso sonoro, revelan que la música sigue siendo, como siempre, espejo no sólo de una realidad inmediata, sino, de la genealogía espiritual de lo humano.
El Cuarteto Nº 5 de González Acilu se volvió a interpretar dentro del Festival Clásicos en Verano, los días 19 y 26 de julio del 2008, dentro del programa del Cuarteto Diapente. Los conciertos también incluyeron como “propina” (bis), el segundo movimiento del cuarteto La Flecha del Tiempo de Consuelo Díez.

